El Omer De La Ofrenda Mecida.

     “…Este pueblo, con sus labios me honra, mas su corazón lejos está

             de mí y en vano me honran   enseñando como doctrina

                           mandamientos de hombres…”

En el libro de Isaías podemos leer este versículo que nos muestra el pensamiento de Dios respecto a un Israel rebelde de aquel entonces, que aun habiéndole Él amado y bendecido por generaciones, buscaban encontrarle a través de caminos que ellos habían inventado o copiado de los pueblos paga que les circundaban alejándose del camino verdadero, señalado por Dios. La humanidad hoy por cierto aun teniendo los escritos sagrados como testimonio de la voluntad divna, ha agravado aún más la desobediencia. Sin embargo, la adoración instituida en SS.EE. tiene el valor de la consecuencia, cada mandato a partir de lo que era el Holocausto Continuo, tenia la importancia de obedecer a una razón específica; y es aquí donde podemos encontrar la razón de existencia de cada una de las normas que constituyen el Reglamento de Culto divino en la actualidad, como lo veremos a continuación en el siguiente estudio comenzando en el capítulo 12 del Libro del Éxodo: “…Y habló Jehová a Moisés y á Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de los meses; será este para vosotros el primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia: Mas si la familia fuere pequeña que no baste a comer el cordero, entonces tomará a su vecino inmediato a su casa, y según el número de las personas, cada uno conforme a su comer, echaréis la cuenta sobre el cordero. El cordero será sin defecto, macho de un año: tomaréislo de las ovejas o de las cabras: Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer…”.

Así relatan las SS.EE. la conversación de Dios con Moisés sostenida al comienzo del mes de Abib, cuando aún Israel estaba cautivo en Egipto; y las familias de Moisés y Aarón habitaban en Rameses, de manera que al llegar al día miércoles 14 de Abib del año 2477, los israelíes sacrificaron corderos, por grupos familiares de acuerdo a las órdenes divinas, pintaron los dinteles de las  puertas  y se encerraron en sus habitaciones el día 14 de abib, tal cual fue la orden de Dios; y en la noche del jueves 15 de Abib luego que el Ángel dela Muerte  hiciera estragos en las casas de los Egipcios, Faraón  les otorgo la autorización para salir de Rameses. El territorio de Egipto, limitaba por el este con el mar Rojo, y fue el lado que salieron los israelitas en busca de la tierra prometida a Abraham, dirigidos por Dios.

En el capítulo 33 del Libro de Números, Moisés escribió las jornadas del éxodo; en los versículos 3-8 podemos leer el relato de las tres primeras jornadas: De Rameses partieron en el mes primero, a los quince días del mes primero: el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano alta, a ojos de todos los egipcios.  Estaban enterrando los egipcios los que Jehová había muerto de ellos, a todo primogénito; habiendo Jehová hecho también juicios en sus dioses.  Partieron, pues, los hijos de Israel de Rameses, y asentaron campo en Succoth. Y partiendo de Succoth, asentaron en Etham, que está al cabo del desierto. Y partiendo de Etham, volvieron sobre Pi-hahiroth, que está delante de Baalsephon, y asentaron delante de Migdol. Y partiendo de Pihahiroth, pasaron por medio de la mar al desierto” Ampliemos ahora el detalle de esta travesía que los condujo a la libertad: De la noche del día jueves 15 de Abib al día viernes 16, La Primera Jornada los lleva de: Rameses A Sucot. La marcha era lenta, debían tomar algún descanso por los ancianos las mujeres y los niños, avanzando más de noche que de día por las altas temperaturas.

Del viernes 16 al sábado 17 de Abib, La Segunda jornada, que los llevó de: Succoth a Etham.

Del sábado 17 al domingo 18 de abib La Tercera Jornada: llegan a Pi- hahiroth-luego a Baalsephon de aquí Migdol, y finalmente vuelven a Pi- hahiroth, desde donde cruzaron milagrosamente el Mar Rojo, saliendo del dominio de los egipcios, cuando Dios hace el Milagro de la apertura del Mar Rojo para liberar a su pueblo definitivamente. EL DÍA DOMINGO 18 DE ABIB, liberado el pueblo de Dios, definitivamente del yugo egipcio, así Israel se convierte en LA PRIMICIA DE LAS NACIONES PARA DIOS. Sin lugar a dudas un hito importante en la historia de la humanidad, Dios no eligió una nación de los que poblaban la tierra, pues a partir de la simiente de Set, nació Abraham y Abraham, llegó a constituirse en el amigo de Dios, por su fidelidad le fue dada la promesa, que de su simiente surgiría una nación para honrar al Dios Único. Esto sucedió definitivamente el 18 domingo de Abib del año 2477, del OVT. Aproximadamente, 1519 A.C. Luego la promesa hecha por Dios a Abraham estipulaba que, en la descendencia de esa nación, nacería el Mesías que rescataría a la humanidad del pecado.

En el capítulo 12 de Éxodo nada se señala respecto a que este pueda ser de alguna manera un día memorable para la humanidad, sin embargo, en la data de la Ley en el capítulo 23: 5-8 del libro de Levítico, Dios dicta lo siguiente a Moisés en el Monte Sinaí: “…En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová. Y a los quince días de este mes es la solemnidad de los ázimos a Jehová: siete días comeréis ázimos. El primer día tendréis santa convocación: ninguna obra servil haréis. Y ofreceréis á Jehová siete días ofrenda encendida: el séptimo día será santa convocación; ninguna obra servil haréis. Sin mayores explicaciones, aquí se recuerda a Israel algo ya sabido, es decir, la institución de la Solemnidad de La Pascua y La Fiesta de los Ázimos.

Ahora bien, en este contexto de Pascua y Ázimos, sin embargo, Dios instituye una ceremonia que debían llevar a cabo, a partir de cuándo se establecieran en la Tierra prometida, versículos 9 al 11:  Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, y segareis su mies, traeréis al sacerdote un Omer por Primicia de los primeros frutos de vuestra siega; El cual mecerá el Omer delante de Jehová, para que seáis aceptos: el siguiente día del sábado lo mecerá el sacerdote. Una  consideración importante que nos deja el versículo 10, cuando especifica que esta es una Ofrenda De Primicias, luego, si tenemos    en cuenta que durante los días de los Ázimos, el primero y el último eran días Sábados Anuales, al menos en la semana de Ázimos hay tres Sábados; En Levítico 23:3, 24, 32, 39; se nos habla de las fiestas de Dios y es importante entender que en este capítulo se habla de dos reposos, el Sabbat, que es el reposo normal, es decir, el sábado semanal; y el Sabbathon, que  en la Biblia en español leemos como: “Gran día de Sábado” en alusión a un día Solemne  De Guardar, que no corresponde a un Sábado semanal. Entonces en los días de los Ázimos va a ocurrir este hecho, es decir, en la semana de la Fiesta de los Ázimos puede ocurrir que tengamos tres Sábados y obviamente dos serán sábados anuales y solo uno será Sábado semanal y ese era el punto claramente identificable para ubicar el día de comenzar la Cuenta del Omer que siempre ocurrirá en  un Domingo, entonces cuando en la ley se habla de “siguiente día del sábado” debemos entender que es una alusión al Sábado semanal, por consiguiente se está hablando que El Día De Ofrecer El Omer De La Ofrenda Mecida, corresponderá siempre a un día Domingo, pues habiendo tres sábado en siete días el domingo semanal era la única forma de saber a qué día se refería. En esta parte del estudio podremos comprender, que efectivamente Israel salió de Rameses un día jueves por la noche, pero en su momento, cuando se dé la oportunidad, lo probaremos sin lugar a dudas.  

Por ahora, es importante seguir analizando en los versículos que ya leímos al comienzo del versículo 12 al 14, la siguiente orden de Dios: Y el día que ofrezcáis el Omer, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto á Jehová. Y su presente será dos décimas de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida á Jehová en olor suavísimo; y su libación de vino, la cuarta parte de un hin. Y no comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; Estatuto Perpetuo es por vuestras edades en todas vuestras habitaciones”.

Aquí tenemos un nuevo detalle a sumar al hecho que éste día es siempre, Domingo, y el Día de la Primicias: Es  Un Estatuto Perpetuo;    Sin embargo,  que la Solemnidad de la Pa scua ocurre un día Sábado Semanal, el siguiente día  corresponderá  al Primer Día de Ázimos, exactamente como fue lo que pasó en la cita de Josué 5:10-12, donde se señala que: “…Los hijos de Israel asentaron el campo en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó. Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas. Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra: y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año…”

Es de gran importancia para la doctrina de la Iglesia comprender los primeros capítulos del Libro de Josué, particularmente el capítulo 5: 10 y11 que dicen lo siguiente: “Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas”.  Si el Omer de la Ofrenda Encendida ya se había presentado, Esto indica que el día 14 de Abib hizo en Sábado semanal, pues solo podían consumir los frutos de la tierra, luego que la ceremonia de presentación de la Ofrenda Mecida, se hubiera ofrecido; y esto que parece ser contradictorio con las Escrituras, poniendo atención en la Ley de Dios, debemos darnos cuenta, como ya lo dijimos, que la Pascua en Gilgal aconteció un día Sábado 14 de Abib. Por lo tanto, el domingo 15 fue El Primer Día De Ázimos y también El Primer Día De La  Contabilidad Del Omer El Día De La Primicias y no existe ninguna contradicción con lo que enseñan las Escrituras ni con lo que hace la Iglesia en la actualidad; pues cada vez que el primer mes del año bíblico, comience en domingo; Pascua hará en Sábado, como acontecerá en los años 2024, 2028, 2031, 2034; y se producirá la misma situación que se dio en Gilgal; siempre y cuando la Iglesia este considerando La Luna Nueva como expresa la Biblia y no la Luna Creciente, como lo hace hoy Israel y muchas Iglesias que siguen las directrices instituidas por acuerdos de los Fariseos desde el siglo II, desde Mesopotamia.

Hasta aquí hemos visto lo que concierne al Omer desde la perspectiva del Reglamento de Culto donde se señala que es una conmemoración de carácter perpetuo y que marca el comienzo de la contabilidad de las semana para Pentecostés, además de la conmemoración del día que Israel se convirtió en la Primicia de las naciones del mundo, para Dios;  pero nos queda pendiente ver todo su formulismo en las leyes que concernían al Santuario Mundano y   talvez  podamos entender esto mejor el Libro de Números, que nos presenta una vez más, tal como sucede en el Reglamento de Culto en un solo bloque : Pascua Ázimo y el día de las Primicias  cuando se comienzan a contar las siete semanas con una connotación especial para este último día, veámoslo en las Escrituras en el capítulo 28 de Números del versículo16 : “…Mas en el mes primero, a los catorce del mes será la pascua de Jehová…” Versículos 17-25 “…Y a los quince días de aqueste mes, la solemnidad: por siete  días se comerán ázimos.   El Versículo 26, comienza con la palabra, “Además” que es un adverbio que se usa para añadir información a la ya expuesta, y determina: “…Además El Día De Las Primicias, cuando ofreciereis presente nuevo a Jehová en vuestras semanas, Tendréis Santa Convocación: Ninguna Obra Servil Haréis.”  

El significado espiritual representado por la Fiesta de las Primicias, se pone de manifiesto en las Escrituras, en el testimonio del apóstol Pablo en la primera carta a Los Corintios 15:20, 22, y 23, donde escribe: “Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, Primicia de los que durmieron es hecho. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las Primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”.

Cristo, las Primicias; una aseveración que debemos comenzar a comprender en algunos versículos que encierran una declaración de nuestro propio Señor Jesucristo; y de ahí la importancia de entender la verdad en las Escrituras y no en conclusiones humanas.

 En el libro Mateo capítulo 12: 38-40,  encontramos el relato que nos permitirá entender la importancia espiritual, de este día en el Culto de Adoración, pues en esta ocasión algunos fariseos se acercan a nuestro Señor como siempre con mala intención y le dicen: “… Maestro, deseamos ver de ti señal…” y en la respuesta de Jesús que es absolutamente factible probaren las Escrituras entenderemos la verdad histórica de esta situación, cuando Cristo responde:: La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches…”   En la categórica respuesta de Jesús señalando que la única señal concreta para ellos era que Él estaría tres días y tres noches en el corazón de la tierra. Luego en el testimonio del Apóstol Juan, en el capítulo 20, de sus escritos se prueba que el Domingo 18 de Abib del año 4030, O.V.T.  Jesús ya resucitado, se presentó primero a María y luego a sus discípulos leeremos en esta ocasión solo los versículos 1 y 2 “… El primer día de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro. Entonces corrió, y vino a Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto…”  

Si Jesús ya no estaba el Domingo en el sepulcro, aun no habiendo amanecido, es que ya Había resucitado; y como había dicho que estaría tres días en el sepulcro, entonces el día de su muerte fue un día miércoles 14 de Abib (El día de la Pascua) y por eso estaban apurados por sepultarle, antes que se pusiera el Sol en el atardecer, pues en ese momento comenzaba el “Gran Sábado” anual que hace para el primer día de Ázimos: Entonces ese día jueves 15 de Abib, fue la primera noche y el primer día sepultado. El viernes 16 de Abib, fue la segunda noche y el segundo día sepultado, y el sábado17 de Abib, fue la tercera noche, y el tercer día sepultado.  Por eso el domingo 18 de Abib, cuando las santas mujeres fueron a ver el sepulcro, ¡¡¡Jesús ya había resucitado!!!

  

 

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