Los Ritos De La Biblia En El Sistema De Adoración.

De acuerdo al diccionario de la real Academia Española, un rito es un conjunto de prácticas establecidas que regulan cada religión, el culto y sus ceremonias religiosas. Hoy, tal como lo señala el título de este tema, quiero referirme particularmente a los ritos establecidos en la biblia respecto al Culto De Adoración.

El concepto “Reglamento de Culto,” es   el más controvertido  principio que aparece en el Libro de Levítico en el capítulo 23, donde Dios le indica a Israel  la forma que se le debe  adorar, tema como lo dije tan controvertido, que solo el hecho de afirmar que esta es una ordenanza de Dios ya suscita  discusiones por la enseñanzas surgida de instituciones católica  y protestantes que enseñan que no fue Dios que inspiró esos principios,  sino fue la gran inventiva de Moisés, que generó estos formulismos, apreciación que más valoración tiene hoy en el mundo cristiano que se supone se guía por las SS.EE.

¿Invento Moisés las ordenanzas que aparecen en el libro de La Ley? En el capítulo 34:1, del Libro de Éxodo, declara lo siguienteY Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.

 Esto ocurrió cuando Moisés bajaba del Monte Sinaí y se pudo dar cuenta del sacrilegio que realizaba Israel adorando en su ausencia, un becerro de oro.

Luego en los versículos 27 al 29, tenemos un testimonio bíblico, sobre el origen de los escritos de Moisés respecto a la Adoración, que dice así: Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho la alianza contigo y con Israel. Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras. Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado.

El relato bíblico de la forma de la Adoración establecida por Dios en el Monte Sinaí, lo encontramos en dos libros diferentes en el Pentateuco: En el libro de Levítico (cap.23) y el Libros de Números Caps. 28 y 29.

El apóstol Pablo refiriendo a estos escritos en su carta a los hebreos en el capítulo 9: 1, en apenas una docena de palabras explica la estructura de la adoración, asunto generalmente obviado por los maestros de las enseñanzas del Apóstol de los gentiles: “Tenía empero también el primer pacto reglamentos del culto, y santuario mundano”.  Esta estructura dual era en esencia un todo absolutamente inseparable y en su contenido irreemplazable, en la función de la adoración, veamos un mandamiento en relación a la Ley   del Reposo Sabático, en Levítico 23: 1-4: Y habló Jehová a

Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: Las solemnidades de Jehová, las cuales proclamaréis santas convocaciones, aquestas serán mis solemnidades.  Seis días se trabajará, y El Séptimo Día Sábado De Reposo Será, convocación santa: ninguna obra haréis; sábado es de Jehová en todas vuestras habitaciones. Estas son las solemnidades de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos. El texto no debiera tener mayor dificultad para comprenderlo: Los eventos que instituye Dios en este capítulo, los declara, Convocaciones (citaciones) Santas (consagradas a Dios)

En el libro de Números 28: 1 y 2 encontramos este mismo mandamiento, en los siguientes términos: “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor a mí agradable, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo”. El comienzo del desarrollo del relato es prácticamente el mismo y en ambos se pone énfasis en que estas citaciones

Luego En el mismo capítulo 28 en los versículos 9 y 10 del libro de Números declara respecto al día Sábado: Mas El Día Del sábado, dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, por presente, con su libación: Es el holocausto del sábado en cada sábado, además del holocausto continuo, y su libación.

Es fácil darse cuenta que, mientras la citas de Levítico apuntan a los grandes momentos del año que los hijos de Israel  debían reunirse  estrictamente a sus fechas determinadas por Dios; El libro de Números señala una serie de animales que debían sacrificarse en cada una de esas ocasiones, con el propósito de remplazar a la nación en pecado, para que  pudieran ser redimidos de sus faltas al cumplimiento de La Ley de Dios, pues el Pecado es la trasgresión a la Ley  y la paga del pecado es definitivamente la muerte, desde el principio de la creación del mundo.

Ahora bien, el carácter de los sacrificios de animales en los términos del Culto de Adoración, se puede entender mejor tras la lectura de la institución de la Solemnidad de La Pascua, en el capítulo 12 del libro del Éxodo en los versículos 24 al 27, donde la palabra de Dios declara: “Y guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. Y será, cuando habréis entrado en la tierra que Jehová os dará, como tiene hablado, que guardaréis este rito. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué rito es este vuestro? Vosotros responderéis: Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró”.

La declaración de Dios aquí es clara, en la celebración de la Pascua el rito   no era la Solemnidad en sí, sino la víctima que se sacrificaba en la solemnidad, ERA EL RITO, y como       lo manifestó, posteriormente, el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, las víctimas en el Culto de adoración tenían un tiempo determinado de existencia, de acuerdo a la misma Ley, pues eran una representación del sacrificio perfecto de nuestro Señor Jesucristo, que acabaría con los pecados del mundo gentil separado de Dios.

Probemos esta aseveración ahora, en la carta a los hebreos en el capítulo 9: 6, hablando con los judíos que se habían convertido a la Iglesia Primitiva. Pablo siguen explicando: “Y estas cosas así ordenadas, en el primer tabernáculo siempre entraban los sacerdotes para hacer los oficios del culto; Mas en el segundo, sólo el pontífice una vez en el año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo, y por los pecados de ignorancia del pueblo: Dando en esto a entender el Espíritu Santo, que aún no estaba descubierto el camino para el santuario, entre tanto que el primer tabernáculo estuviese en pie. Lo cual era figura (era una simbología) de aquel tiempo presente, en el cual se ofrecían presentes y sacrificios que no podían hacer perfecto, cuanto, a la conciencia, al que servía con ellos; Consistiendo sólo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección. Mas estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es a saber, no de esta creación; Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza de la becerra, rociada a los inmundos, santifica para la purificación de la carne, ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo? La humanidad por siglos sin el conocimiento de Dios estaba hundida en el pecado; Dios había elegido de entre todas las simientes de la tierra a Israel, y nosotros no teníamos parte ni suerte con ellos, ni con la misericordias y promesas con las cuales Dios les guiaba y protegía, mientras que Satanás y el pecado se enseñoreaban del reto de la humanidad; la entrada al camino del Santuario celestial nos estaba vedado a causa de nuestras transgresiones a la Ley  de Dios entonces, aparece el Hijo de Dios (El cordero de nuestra Pascua) que nos liberó del Egipto de pecado y de Satanes   el señor de este mundo.

De esta misma forma, porque la Verdad es una sola, Pablo explicaría a la Iglesia de Éfeso el proceso de nuestra salvación con la muerte de Cristo y las consecuencias que trajo sobre el Culto de Adoración establecido en el Monte Sinaí, en el capítulo 2: 11- 22, de su carta: Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne. Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden a ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz.  Y reconciliar por la cruz con Dios a ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino, y anunció la paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca, Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.  Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios; Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor: En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu

Esta última advertencia a los efesios habla de edificarnos hoy en los fundamentos apostólicos ¿Cuáles fueron estos si aún el Nuevo Testamento no se escribía? Obviamente los que ya estaba escrito y las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, que dijo: “No penséis que he venido abrogar la Ley o los profetas. No he venido a cumplir porque desierto os digo, hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, Hasta que todas las cosas sean hechas

(Mateo5:17)

¿Cuál fue la enseñanza de los profetas?  El profeta Isaías cuando el pueblo consultaba a Fuentes que no provenían de las SS.EE. les reprendía diciendo: “…¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido…” (Isaías 8:20)

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