¿Sabía Jesús Que Judas lo iba a traicionar?

Cientos de relatos populares rodean la figura de Judas, Monjes, sacerdotes, filósofos  historiadores, teólogos de diferentes creencias, han llenado páginas y páginas con diferentes opiniones; hasta llegar a afirmar que desde un principio Jesús sabía que Judas Iscariote, el único discípulo no galileo, finalmente le vendería.

Bueno, para mantener esa afirmación es necesario tener presente que Dios,  es un Dios de amor, un Dios justo, con estos atributos ¿Habría llamado Jesús, a un discípulo para ser condenado? Porque ciertamente quien vendiera al Hijo de Dios no podía merecer otra pena que no fuera la condenación eterna.  Ahora entonces huelga la pregunta: Dios el Padre ¿Permitió que naciera Judas para que vendiera a su Hijo?  Si aceptamos ese principio como queda la declaración de Dios en Juan 3.17 que dice: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él”

Para poder comprender esto debemos examinar algunos hechos: Lo primero que debemos entender quedoce los Apóstoles, fueron un grupo único y especial llamados por nuestro Señor Jesucristo y en las Escrituras salen, incluso, sus nombres y sus atribuciones entregadas por nuestro propio Señor Jesucristo a cada uno de ellos.

También, enseñan las escrituras que ellos fueron “establecidos por Jesús” en esa condición especial, de Apóstoles, entre los muchos que le seguían: «Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el canonista, y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.» (Marcos 3 :13-19)

La respuesta de los doce apóstoles a su llamado, su elección y su ungimiento como apóstoles, fueron pasos en el desarrollo de la conversión espiritual de los discípulos de Jesús, y su inclusión en el ámbito selecto del Hijo de Dios: Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar. Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios”.  Su condición de Apóstoles los hizo parte como servidores de Jesús, en su ministerio terrenal, y colaboraron con tareas materiales concretas, como da testimonio el capítulo 3, versículo 9 de Marcos donde dice:

Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen”.

-En su entrada a Jerusalén podemos recordar la siguiente orden: Y como fueron cerca de Jerusalén, y de Betania, al monte de las Olivas, envía dos de sus discípulos, y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en él, hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningún hombre ha subido; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo ha menester: y luego lo enviará acá. Y fueron, y hallaron el pollino atado a la puerta fuera, entre dos caminos; y le desataron. Y unos de los que estaban allí, les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado: y los dejaron. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus vestidos, y se sentó sobre él. (Marcos 11:1-7

-En esta misma ocasión al perecer algunos días más tarde les envía a ubicar y preparar la habitación para la Pascua: Y el primer día de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos a disponer para que comas la pascua? Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, Y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? Y él os mostrará un gran cenáculo ya preparado: aderezad para nosotros allí. Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho; y aderezaron la pascua. (Marcos 14: 12:16);

 -En ese mismo aspecto Marcos 6:41 y 8:6 nos dan claridad respecto al aprendizaje y participación en el Ministerio Apostólico de los 12, más allá de ser meros estudiantes con nuestro Señor Jesucristo.

La posición de las SS.EE. entonces después de ver varios fundamentos, en la misma línea, es  que Judas creyó, luego se entregó al llamado de Cristo, tal vez, solo emocionalmente e hizo siempre lo que Cristo les indicó físicamente, pero, nunca se convirtió verdaderamente, había en su vida dos peros que nos los muestran las Escrituras, el siguiente detalle, podía ser una falencia general, se sentían cobijados por Jesús pero en  ocasiones se notaba la falta de preparación espiritual, y como Satanás siempre persiguió a Cristo, también persiguió a su ministerio y aquí estaban sus discípulos con falencias que les hacía fracasar en su misión, como aquella vez que enviados por su Maestro no pudieron echar fuera un demonio por su falta de la preparación necesaria, aunque  en los capítulos anteriores del relato de Marcos se ve que ellos tenían autoridad de Jesús para hacerlo: Veamos la situación en el capítulo 9 de Marcos, del versículo 14 al 26: “Y como vino Jesús a los discípulos, vio grande compañía alrededor de ellos, y los escribas que disputaban con ellos. Y luego toda la gente, viéndolos, se espantó, y corriendo a él, le saludaron. Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?  Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele. Y se le trajeron: y como le vio, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.  Y Jesús preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo ha que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño: Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros. Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad. Y como Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió de él.

Todos nosotros de modo general tenemos flaquezas, a pesar de haber creído y ser Bautizados, y es seguro que Satanás debe estar muy atento, como nosotros también debiéramos estar y la biblia nos demuestra  que Judas tenía una debilidad y es precisamente ahí donde lo atacó Satanás; el apóstol Juan declara respecto a Judas Iscariote y su debilidad; Pues, tal como dice la Palabra de Dios: «Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.» (1 Timoteo 6:10).  Esta fue una de las causas que empujo a Judas a traicionar a Jesús y consecuentemente a sufrir ese dolor, (Juan 12:6) tan grande que terminó ahorcándose, tal como lo explica Pablo a Timoteo.

En el libro Juan, en los seis primeros versículos de esta cita, podemos leer lo siguiente:” Y Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Bethania, donde estaba Lázaro, que había sido muerto, al cual había resucitado de los muertos. E hiciéronle allí una cena y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa juntamente con él. Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos: y la casa se llenó del olor del ungüento. Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, hijo de Simón, el que le había de entregar: ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos dineros, y se dio a los pobres? Mas dijo esto, no por el cuidado que él tenía de los pobres:  sino porque era ladrón, y tenía la bolsa, y traía lo que se echaba en ella”. Todas las escrituras fueron inspiradas por el Espíritu Santo y aquí el apóstol Juan nos muestra dos debilidades que tenía Judas, que era amigo de lo ajeno, y con el reclamo por la manifestación de amor y respeto mostrada por María, a Jesús; el murmuraba lo que demuestra su verdadero estado espiritual en franco declive, entonces estamos llegando al momento en que Satanás iba a tomar dominio total de Judas, ya que él, en esencia, nunca había sepultado al viejo hombre. Aquí tenemos una situación que nos permite entender mejor la verdad referente a Judas.

Así llegamos al día de la conmemoración de la Pascua Judía cuando era el comienzo del día 14 de Abíb; porque Él, era el Cordero de la Pascua del Nuevo Pacto, que debía ser sacrificado al medio día del 14 de Abíb. Entonces cuando los apóstoles con Cristo habían compartido el Pan y el Vino; Jesús se “Levanta de la cena, y quitase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse, luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. En la historia conocida de todos, Pedro, se niega a que Jesús le lave sus pies, pero tras la respuesta de Jesús, Pedro le pide: “Señor, no sólo mis pies, más aún las manos y la cabeza. Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita, sino que lave los pies, mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos”. Aquí Jesús ya sabía que Judas se había rendido ante Satanás, por cierto, cualquiera podía haber sido, porque el enemigo no era Judas, el enemigo que estaba que estaba tratando de hacer fracasar a Cristo menos convertido, el menos espiritual fue Judas Iscariote a pesar de haber convivido con Cristo y ser parte del grupo selecto de los Apóstoles.  Ahora bien, con la indudable admiración que nos causa el sacrificio de nuestro Señor   Jesús y su extraordinaria relación con su Padre, no debemos olvidar que Él renunció  a toda  divinidad al venir a la tierra como Salvador, los milagros que realizó fue voluntad de Su Padre para que se cumpliese todo lo que sobre Él se había escrito, por tanto, en su condición de hombre dedicado totalmente a realizar la voluntad de Su Padre, lógicamente sobresalió claramente sobre cualquier otro, pero al punto de adivinar lo que harían sus discípulos de antemano, no fue lo que ocurrió, sino más bien que como un maestro ejemplar y con la sabiduría que le otorgaba su relación estrecha con Dios, podía deducir con absoluta certeza el desarrollo espiritual que cada uno de ellos iba alanzando al punto de llegar a saber previo a la Pascua, que Satanás había hecho presa ya de Judas, pero sin duda, el libre albedrío otorgado al género humano le hizo libre de cimentar su funesto desenlace, así como Cristo decidió, por el contrario, cumplir la voluntad de su Padre y morir por toda la humanidad, he aquí dos ejemplos claros de el libre albedrío en la toma de decisiones personales con resultados totalmente opuestos   cuando uno opta por la maldad y la condenación  y otro por la verdad y la resurrección.  En la epístola a los Filipenses 2: 7 en adelante dice claramente; “El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.  El concepto de “predestinación” usado genéricamente en las SS.EE. ha inducido siempre a error, sin duda que estaba determinado desde el principio que algunos seres humanos alcanzarían las promesas hechas por Dios, pero esto se señala en forma genérica, el libre albedrío nos permite a cada uno decidir si opta o no por obedecer los principios Dios; lo hizo el pueblo de Israel y lo hará cada persona que escuche el llamado de Dios.

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