CONSIDERACIONES ACERCA DEL TIEMPO DEL FIN

Vivimos en un mundo verdaderamente convulsionado de una gran agitación social, en diferentes países del mundo en donde ya se han levantado voces clamando por un gobierno mundial que pueda ofrecer algún tipo de justicia y paz social que no se ve por donde pueda venir. Si sumamos a esto la serie de fenómenos naturales como tsunamis, huracanes, terremotos que están azotando al planeta, muchas personas sienten más palpable que nunca la amenaza de un acabo de mundo.

En conversaciones cotidianas, foros televisivos, prensa y cine este tema ocupa cada día más espacio. Las últimas especulaciones alarmistas, basadas en profecías provenientes de la cultura Maya y de los escritos de Nostradamus, se supone confirman estos planteamientos y algunas personas desean saber que dicen las Escrituras al respecto.

Naturalmente, como parte de la Iglesia Verdadera; lo primero que debemos dejar establecido es que de acuerdo con las SS.EE, el mundo no se va acabar, ni por un choque de nuestro planeta con algún asteroide, ni por una guerra nuclear; aunque si bien es cierto, que este sistema de cosas ha de concluir con el Retorno de Nuestro Señor; sin embargo, las mismas escrituras nos indican que su Reino será establecido acá en la tierra (Apocalipsis 5:10) Una de las preocupaciones principales por estos temas es poder determinar cuándo serán estas cosas, respecto a lo cual, las Escrituras señalan que el día ni la hora, nadie lo sabe; pero hablando nuestro Señor en el Sermón Profético, advirtió sobre algunos acontecimientos señalando que así como el reverdecer de la higuera anuncia la cercanía del verano; éstos hechos deben hacernos evidente el tiempo que estamos viviendo.

Sin embargo para entender con más claridad los días que vivimos será necesario recapitular algunos sucesos, al menos, a partir de los días de Daniel en adelante para formarnos una idea más concreta no solo respecto a estos días, sino, como se ha desarrollado el Plan de Dios a través de los tiempos; de esta manera tenemos que a partir de la trasmigración del remanente de Israel constituido por el Reino de Judá a Babilonia; comienza para el Pueblo de Dios lo que las SS.EE. en palabras de nuestro Señor nos hacen conocer como “el tiempo de las gentes” que tiene relación con los días en que Jerusalén estará en manos de impíos.

Así tenemos que, cuando han transcurrido casi tres y medio milenios, de la historia del hombre en la tierra; El Reino de Judá, remanente de la nación del Pacto, ha sido subyugado por el Imperio Babilónico, llevado al cautiverio con su rey a la cabeza, el ejército babilónico ha destruido Jerusalén y el Templo; La Simiente de Los Hijos de Dios se encuentra en la fatal bifurcación del camino con los Hijos de Los Hombres. El Imperio Babilónico es el primer Imperio Universal establecido para contar este tiempo de acuerdo a la revelación entregada a Nabucodonosor y declarada por Dios al profeta Daniel, luego de que Dios abandonara a Israel y Judá por sus rebeliones. El imperio babilónico, como tal, comienza, entones, su dominio universal a partir del año 606 A.C, siendo derrotados 70 años más tarde por los Medos-Persas, tal como estaba revelado en las escrituras por Jeremías (Jeremías 25:12) cuando Ciro el Grande el año 536. A.C. en representación del Imperio Medo-Persa toma y subyuga la capital del Imperio.

El imperio Medo-Persa gobernó sin contrapeso, por aproximadamente, dos siglos. Su importancia, poder y fortaleza estaban plenamente representados por “el pecho y los brazos de plata” del capítulo 2, o el “Carnero de dos cuernos” del capítulo 8 del libro de Daniel. La actitud que el gobierno de los Medos-Persas adoptaría frente a los Judíos, había sido profetizada por Isaías 210 años antes que Ciro llegara al poder, de modo, que la vida de ellos cambió sustancialmente al cumplimiento de la profecía de Jeremías respecto al fin del cautiverio.

Hacia el año 334, Grecia, regida por Alejandro Magno, luego de ser unificada por su padre, Filipo de Macedonia derrota definitivamente al Imperio Medo-Persa en su segunda confrontación esta vez, en la batalla de Icso. De este modo el Macho Cabrío (Alejandro Magno al mando de los griegos) derribó por tierra y holló al Carnero de los dos cuernos.

Diez años le bastaron a Alejandro Magno, al frente del Imperio Griego, para someter bajo dominio a todo el mundo conocido en aquel entonces. Luego de su temprana muerte, el Imperio se disgregó, en las manos de sus cuatro generales más notables: Grecia y Macedonia, quedaron entonces, bajo el General Casandro. Egipto y Palestina en manos de Ptolomeo. Tracia y los dominios de Asia Menor, a cargo de Lisímaco. Finalmente Siria y gran parte del medio-oriente que estaban bajo el dominio griego, quedaron con el general Seleuco. De este modo las cuatro divisiones del imperio Griego quedaron finalmente reducida a dos: Siria, (el Rey Del Norte) y Egipto (el Rey Del Sur), quienes por más de tres siglos, en algunas ocasiones violentamente y en otras a través de maquiavélicas intrigas, disputaron la supremacía territorial soñando con unificar el Imperio como lo hiciera Alejandro. Huelga por lo demás hacer notorio que geográficamente, entre las cabeceras de ambas potencias simbólicas, se levantaba tímidamente Jerusalén con el remanente del Pueblo Elegido que laboraba por estabilizarse tras su liberación en los días del Imperio Medo-Persa. Sin embargo es notorio que la actitud de los Ptolomeos que gobernaban a Egipto, fue mucho más amistosa para con los judíos que los Seleucidas que gobernaban desde Siria. El respeto de los primeros por el Pueblo de Dios y su cultura queda de manifiesto en la traducción del las Escrituras hebreas al griego hecha por Ptolomeo II (283-246 A.C)

En la revelación bíblica la historia de la confrontación de estas dos facciones que prolongaron el dominio del Imperio Griego continúa detalladamente, en el capítulo 11 de Daniel del versículo 2 al 35, sin embargo es preciso hacer notorio que los últimos vestigios del dominio griego, desaparecieron con la anexión de Macedonia a Roma en el año 148 A.C, el triunfo de los ejércitos romanos sobre la Liga Aquea en el año 146 A. C, para luego, finalmente, tomar Jerusalén el año 63 A.C.

La historia universal da cuenta de la fundación de Roma en el año 753 A.C. Cuatro siglos más tarde, ya convertida en una potencia militar; entre los años 343 y 272 A.C. subyugó Italia, y entre los años 264 y 146 A.C. prácticamente era dueña de toda la costa del Mediterráneo. Macedonia, Grecia y el Asia menor, no tardaron en caer rendidas bajo el poderío de la nueva autoridad. En lo que guarda relación con la Tierra Santa, el año 63 A.C. Pompeyo, general absoluto de las huestes romanas, se apoderó de Jerusalén tras destruir los restos que quedaban del imperio seleucida en Siria.

Entre el 133 y 31 A.C. España, Galia, Inglaterra caen bajo el dominio romano. El Imperio alcanza su mayor apogeo, entre el año 46 A.C y el 180 D.C, y se mantiene así hasta comienzo del siglo tercero, donde de acuerdo a la historia comienza su gradual decadencia. La historia confirma que el Imperio Romano fue el estado más extenso y mejor organizado de la antigüedad coincidiendo de éste modo su actuar con todas las características que las revelaciones entregadas al profeta Daniel definen a la Cuarta Bestia; al dominar toda la cuenca del Mar Mediterráneo, y lograr con éxito convertir a los más diversos pueblos que la habitaban, en una sola nación, donde era un orgullo saberse ciudadano romano. Un poderoso y bien organizado ejército le permitió durante dos siglos contener los bárbaros de Germania y el Bajo Danubio.

Fue a estas alturas de la historia de la humanidad cuando de acuerdo con la cronología bíblica se cumplían las sesenta y nueve semanas para el cumplimiento de la profecía entregada respecto al advenimiento del Mesías. La provincia de Judea afligida bajo el dominio del imperio y desconfiada por tanto mesías falso que ya se habían presentado, se ve conmovida con el advenimiento de Juan el Bautista, es así que finalmente los sacerdotes y levitas enviaron a preguntarle quién era realmente él, pues, era diferente a cuantos se habían presentado antes. La respuesta que por cierto no se hizo esperar, fue categórica, pues citando al profeta Isaías dijo ser “ la Voz que clamaba en el desierto” naturalmente precursora de Aquel a quién todos esperaban (Juan 1:23)

El ministerio de nuestro Señor que comienza, entonces, luego de su bautismo y dura tres años y medio, durante los cuales testificó en Jerusalén, Samaria y Galilea la tierra donde estaba el remanente de Israel, pero su pueblo no le reconoció, para que se cumpliera lo que estaba predicho por los profetas en la antigüedad entre los cuales se cuentan a Isaías y Daniel respecto, a que el Mesías seria finalmente muerto injustamente (Isaías 53) y de este modo traería la “justicia de los siglos y confirmaría el Pacto a muchos” (Daniel 9:24-27).

Todo esto por supuesto determina una suerte de un nuevo ordenamiento universal respecto a la relación de la humanidad con Dios y La Creación, corroborada por los siguientes sucesos:

  • 1° Se suspenden por un tiempo la alianza de Dios con Israel (Romanos 11:1-11, y 25-27).
  • 2°.- Se establece la Iglesia del Nuevo Pacto.
  • 3°.- Satanás es expulsado definitivamente del cielo y se volverá contra la Iglesia de Dios (Lucas 10: 17y 18; Apocalipsis 12: 9 y10).
  • 4°.-Jerusalén es invadida finalmente por los romanos destruido el templo e incendiado, cumpliendo de este modo gran parte de lo revelado por Dios a Daniel por medio del Arcángel Gabriel.

La historia de la nación es una muestra indiscutible del carácter de la humanidad: Israel aferrado a Dios con sus palabras, pero negándolo en sus hechos marcha dando tumbos entre el bien y el mal, entre la verdadera adoración y el paganismo. Es así como la semilla de la idolatría sembrada entre ellos, desde la intromisión de Balac el rey Moabita, y la perversa intervención de Balaam; provocara finalmente la caída de Israel en el tiempo de Oseas a manos de los Asirios; y un siglo y tres décadas la caída de Judá en el año 606 AC, cuando Dios levanta a Nabucodonosor para terminar con el reinado de Joacim, hijo del gran rey Josías, y levar consigo al reino de Judá al destierro por setenta años; entrando también de este modo al oscuro túnel del desamparo de Dios, a causa de sus propias rebeliones.

A pesar de esta gran lección, Judá no entró en razones, según se puede entender al leer los escritos del profeta Jeremías, y luego del retorno a su tierra, llegado el momento, ni siquiera pudieron conocer la voluntad de Dios en la presencia del Mesías Prometido, su Hijo, en el último intento de redención. De ahí Juan, el discípulo, escribe: “… a los suyos vino y los suyos no le recibieron…” y tal como fuera dicho al profeta Daniel el asolamiento sobrevino. Jerusalén fue destruida por los romanos, el Templo Destruido, La Verdad Revelada, el gran tesoro de la nación pasó a manos de la Iglesia comprada por la sangre de Cristo (Mateo 21:43) y en pocos siglos no había un lugar en el mundo llamado Israel.

De esta manera a contar de la primera invasión babilónica pasaron 25 siglos y tal como lo profetizara Moisés en el libro de Deuteronomio Israel fue esparcido hasta los lugares más remotos del mundo, sin hallar la paz donde quiera que estuvieran (Cap. 28:64-67) A finales del siglo XIX nace el sionismo la gran esperanza del pueblo en el exilio. A comienzos del siglo XX, el mundo entero vivía los momentos más duros de su historia en la gran confrontación que significó la 1ª Guerra Mundial. Los judíos dispersos por el mundo eran reprimidos donde quiera que se les identificara. Pero Dios tenía preparada otro camino: En Inglaterra Chaim Wezmainn un judío nacionalizado británico resuelve el problema más grave que enfrentaba Inglaterra con la escasez de acetona para la pólvora que le permitiera enfrentar y derrotar a los Turcos en el oriente y en compensación a sus servicios se crea el primer hogar judío en la tierra de Palestina tras la firma de la Declaración Balfour.

En este momento se comienza a cumplir la profecía entregada a Ezequiel en los días del cautiverio cuando dice: “…Y la mano de Jehová fue sobre mí, y sacóme en Espíritu de Jehová, y púsome en medios de un campo que estaba lleno de huesos secos. Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos secos y diles: huesos secos oíd la palabra de Jehová. Asé ha dicho el Señor Jehová a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis, y sabréis que yo soy Jehová…” Esta profecía tan conocida de todos los que esperamos la redención de Israel, tiene, sin embargo algunas facetas en las cuales no nos hemos interesados debidamente: Tenemos, por ejemplo, una primera etapa que se desarrolla cuando juntan los huesos, se cubren de carne y nervios pero, no adquieren de inmediato el Espíritu, Luego habrá un reconocimiento entre ellos mismos de manera que Israel y Judá, vuelvan a ser un solo pueblo, De la misma forma deberá haber un reconocimiento a la tribu de Leví, para que sea restituido el sacerdocio; aún así, todavía Israel todavía no habrá reconocido a Cristo.

La prueba de esta aseveración pasa por la respuesta a la gran pregunta del cristianismo actual: ¿Restaurará Israel el Templo como aparece escrito en los últimos capítulos de Ezequiel y en el Apocalipsis, capítulo 11:1 y 2? Por cierto Israel vuelve a la adoración al Dios verdadero, y si según estos relatos lo hace conforme a las formas de la Ley establecidas en el Período del Primer Pacto (Ezequiel 46), es propio comprender que ellos todavía no habrán sido restaurados espiritualmente hasta ese momento. Algunos expositores de las Escrituras, suponen que la visión de Ezequiel respecto al Templo; tuvo que ver la reconstrucción del Templo en tiempos de Zorobabel y ampliado más tarde por Herodes, sin embargo esta explicación no es correcta considerando que el templo de Jerusalén desde el retorno del cautiverio jamás ha tenido las especificaciones técnicas que informa profeta en las declaraciones de su Libro. Otro dato importante a considerar, es que hasta el momento que los hijos de Dios son señalados (Apocalipsis 7) hecho que sucede momentos previos a la manifestación del Día De la Ira De Dios (Apocalipsis 6:12-17), todavía Israel y La Iglesia son nominados como dos grupos (7:1-3).

Volviendo al orden del desarrollo de los hechos que se narraban anteriormente; la intervención de Chaim Weismann a favor de los Británicos durante la 1ª Guerra Mundial; a la larga dio comienzo a la conclusión de 2520 años del dominio gentil en Jerusalén, El Tiempo De Los Gentiles tocaba así su fin. Nadie puede negar que este fue un gran momento para el retorno de Israel a su tierra como estaba profetizado, precisamente porque fue, el comienzo del fin de su deambular por el mundo; sin embargo, no todo estaba dicho, las presiones del enemigo hicieron mella en el razonamiento y el criterio de la sociedad y nuevamente los judíos, principalmente en Europa, fueron blanco de la más duras de las odiosidades, que concluyó en el más triste de los episodio de la historia de la humanidad cuando 6.000.000 de ellos sufrieron y murieron en el holocausto, pero el plan de Dios ya estaba en marcha y el 14 de Mayo de 1948, en una de las más importante reuniones de la Asamblea de Las Sociedad de Las Naciones se reconoce a Israel como Un Estado Libre y Soberano y seguirá sin lugar a dudas acentuando su presencia en el mundo hasta la plenitud de su restauración profetizada de siglos.

Toda esta información entregada en una narración histórica de algunos hechos puntuales no es más que una exposición que corrobora el cumplimiento de la Palabra de Dios respecto a la marcha de los hijos de Dios en medio de una sociedad dominada por Satanás y que fuera revelada en las escrituras por muchos profetas y que son la base para entender los sucesos que son el presente de nuestra realidad y que nos permitirán dilucidar el futuro a que estamos expuestos. Demos ahora un vistazo a algunos sucesos importantes acontecidos a partir del comienzo del gran retorno de Israel a sus posesiones, en la simiente de los hijos de los hombres:

En el año 1947 en Chicago, concluida la Segunda Guerra Mundial, científicos de diferentes partes del mundo acuerdan la creación del Reloj Del Fin Del Mundo. El propósito de este monumento, era señalar simbólicamente el tiempo que separaba a la humanidad de una aniquilación nuclear inspirados en el deseo que acontecimientos como la 2ª guerra mundial y que terminó con lo de Hiroshima y Nagasaki, nunca más vuelvan a suceder. La Hora final se determinó como las 12 de la noche y al momento de la inauguración el reloj marcó por primera vez 7 minutos para la hora fatídica. De ahí en adelante el horario a oscilado de esa hora a menos muchas veces y se ha vuelto a retrasar otras tantas. Sin embargo con el transcurso de los años la humanidad percibe que hoy por hoy un conflicto nuclear, no es la única amenaza que se cierne sobre la humanidad y el Planeta. Por cierto, el propósito de Dios está muy lejos de esto, múltiples pasajes de las Escrituras nos señalan la buena voluntad de Él para con la humanidad. Pero Dios, no ha hecho de nosotros sus marionetas, por el contrario nos legó el libre albedrío, nos dotó del Espíritu del Hombre (la capacidad del raciocinio) nos entregó el conocimiento de la Verdad y ha permitido que cada cual elija el camino por donde ir. Lamentablemente todos estos caminos que parecen derechos en nuestra opinión tienen a la humanidad y al planeta al borde del colapso frente a los cual, Dios ha declarado en su Palabra que si “estos días no fuesen acortados ninguna persona se salvaría, mas por causa de sus escogidos…”Él intervendrá oportunamente”.

Desde una diferente perspectiva, al término de la segunda guerra mundial en el año 1945, las cuatro grandes potencias vencedoras, es decir, Estados Unidos, La Unión Soviética Francia e Inglaterra, acordaron dividir Alemania con el objeto de evitar que con el tiempo resurgiera entre ellos el fascismo. Sin embargo, como era de esperar; no les fue posible llegar a un acuerdo respecto a la política de ocupación en atención principalmente a la confrontación de dos sistemas ideológicos sociales absolutamente contra puestos: el capitalismo occidental y el comunismo soviético. Estas diferencias dieron lugar a una confrontación Político-económica- tecnológica- científica y militar de relieves insospechados a veces.

De esta manera la victoria de los Aliados, contra el fascismo y el expansionismo japonés, rápidamente llegó a su fin, dando lugar a lo que se llamaría la Guerra Fría, que enfrentó a Estados Unidos y La Unión Soviética y sus respectivos aliados. El premio en disputa era por cierto el dominio del mundo; a través de una carrera armamentista sin precedentes en la historia, mientras en la desbastada Europa las necesidades de recursos económicos para la reconstrucción y la alimentación eran prioritarias; en países como Italia y Francia la ideología del comunismo prendía rápidamente, como principio elemental de un modelo político que crearía una sociedad de verdadera justicia, principalmente en aquella personas que pertenecieron a la resistencias en los días de la guerra.

En el año 1947 Estados Unidos, rápidamente se dio cuenta que la mejor manera de evitar que Europa girará hacia el comunismo fue la implantación de un plan económico (El Plan Marshall) que permitiera la rápida reconstrucción, de la ciudades desbastadas, particularmente, de la Alemania en ruinas. En este lugar las diferencias de la recuperación alcanzada a ambos lados de la Alemania dividida, causó un efecto social importante manifestado en la gran cantidad de jóvenes en el lado este que emigraron al lado occidental de Alemania, en busca de mejores horizontes. Las consecuencias de esta situación crearon una gran tensión en el mundo entero, luego que Stalin ordenara cerrar las vías de acceso a Berlín para evitar el éxodo.

En el año 1949 surgen oficialmente los nombres de República Federal de Alemania y a contra mano La República Democrática Alemana para identificar a ambos lados de la Alemania dividida. El 13 de agosto de 1961, primero con alambradas fuertemente custodiada por unidades de la Policía Popular comienza lo que daría más tarde lugar a la construcción del fatídico Muro de Berlín. De este modo el Berlín urbano, quedó dividido finalmente por un muro de concreto de más de 40 kilómetros de longitud; mientras que en el exterior, la barrera de separación se extendió con alambradas por más de 100 kilómetros. Algunas estadísticas señalan que alrededor de 100.000 personas intentaron cruzar la frontera prohibida en los 28 años que prevaleció el muro, siendo muertas aproximadamente 600 personas, en el intento.

Cuando alguien lee atentamente las Escrituras y mira la historia pasada de nuestra sociedad se puede dar cuenta de que Dios no está ausente en todos estos hechos, que de una u otra manera hacen a la gente preguntarse dónde está Él. Desde el principio de la vida del hombre en la tierra; la humanidad ha determinado por sí, que caminos andar, aún conociendo la voluntad de Dios, y esto ha traído como resultado la vida que hasta hoy nos ha tocado vivir, sin embargo, nadie que lea las Escrituras puede decir que lo que está pasando hoy no fue advertido antes a través de su Santa Palabra; así tenemos que El saldo trágico de la Segunda Guerra mundial trajo un nuevo ordenamiento político en el planeta, y permitió que surgieran nuevas naciones, entre ellas Israel (14/05/1948) desaparecida casi por veinte siglos del mapa, pero siempre presente en el sentir de la Iglesia de Dios y anunciada por los antiguos profetas en medio de los tenebrosos días de la diáspora judía.

August 12-13, 1961, Berlin, Germany — Thousands of Germans gather to celebrate the demise of Communism with the symbolic fall of the Berlin Wall. — Image by © Regis Bossu/Sygma/Corbis

Este nuevo orden mundial sin embargo mantuvo sobre la humanidad como una espada de Damocles pendiente por casi cuatro décadas la posibilidad de una tercera guerra mundial. Tras este largo y difícil período de coexistencia de las grandes superpotencias mundiales, finalmente concluyen con la culminación de dos hechos que se venían gestando por casi una década en Europa Oriental, Uno de éstos tiene que ver con la apertura de las fronteras de Hungría y Checoslovaquia a los miles de refugiados de la República Democrática de Alemania en diferentes campos que esperaban por la posibilidad de pasar a Occidente, aún cuando el pacto de Varsovia establecía que los refugiados debían necesariamente ser devueltos a Alemania. Esto por decirlo de alguna manera provocó una gran estampida de refugiados a AlemaniaOccidental. Dos días más tarde El Muro de Berlín que había dividido a Alemania casi por tres décadas desaparece absolutamente (1989) marcando el primer indicio de que una nueva era comenzaba para la humanidad. La otra situación tuvo que ver con el descontento de los trabajadores en La URSS por el estancamiento en sus salarios, producto de los altos costos que tenía para la URSS mantener la carrera armamentista que sostenía contra EE.UU. y las medidas adoptadas por el gobierno a partir de los 80 con la instauración de un programa de restructuración (Perestroika) impulsado a partir del años 85, cuando Mijaíl Gorbachov, fue elegido Secretario General del Partido. Por supuesto, no es en este artículo lo medular comentar los hechos que se dieron a continuación, pero lo cierto es que estas fueron las circunstancias que concluyeron finalmente con el colapso de la URSS. y su desintegración(1991) Muchas personas que leen las Escrituras no alcanzan a distinguir la serie de señales que Dios en su misericordia está mostrando a sus hijos cada día: ¿Cómo puede suponer alguien que estos hechos tan dramáticos en la historia de la humanidad como lo fueron las dos grandes guerras mundiales iban a ser porqué sí?. Sin embargo cuando estos tristes episodio concluyeron Israel estaba en pie tras 2520 años de oprobio y dolor, y poco más tardaron en hacerse de una gran parte de Jerusalén, pero aún cuando todavía falta completar su recuperación total como está profetizado, en las escrituras está dispuesto que un día Jerusalén sea puesto como vaso de temblor para las naciones; y sin lugar a dudas esos días están cada vez más cerca.

Al leer sobre las señales entregadas por nuestro Señor Jesús, en el Sermón Profético, Él habló de guerras y rumores de guerras de levantamiento de naciones contra naciones un tipo común de conflictos bélicos, pero cuando dijo Reino contra Reino, no era reiteración de lo ya señalado, sino estaba hablando de conflictos étnicos y el ejemplo más ilustrativo, entre otros, es la desintegración de la URSS. que dejó libre del dominio socialista a cinco naciones musulmanas, hecho que no es menor si consideramos qué papel juegan éstos en la profecía, y cuál será su rol en los días de la conclusión de este sistema. De la misma manera pasó también con la ruptura de Yugoslavia o Checoslovaquia de este modo ¡Reino Contra Reino! Ya es parte de las señales en cumplimiento.

Volviendo a las consecuencias del fin de la guerra fría; estos importantes sucesos dejaron finalmente a EE.UU. en el pináculo de la gloria, pues pasó a ser de este modo la nación más poderosa del planeta tanto económica, política, como militarmente hablando. Por cierto esto permitió un gran respiro de paz a la sociedad; pero tal como dicen las Escrituras cuando el mundo sienta que ha llegado la paz y la esperanza entonces sobrevendrá sobre ellos la destrucción repentina.

En los diez años siguientes en medio de muchas dificultades la humanidad marchaba a un ordenamiento progresivo. Europa Occidental organizando su nueva estructura hegemónica, reviviendo la presencia del Rey del Norte, en el concierto universal que tendrá un papel importante en los sucesos del tiempo del fin (Daniel 11:40-45) En un frente diferente, Japón y China copando los mercados mundiales, en otras palabras tranquilidad y progreso en una sociedad donde Dios no tiene lugar, sin embargo, esto mismo hace que sea imposible para la sociedad lograr sus metas; es así como diez años más tarde, el 11 de Septiembre del año 2001, otro de los actores profetizado en las Escrituras (El Rey Del Sur), aparece en acción, cuando 4 aviones secuestrados por terroristas musulmanes chiitas de Al Qaeda atacan diferentes blancos predeterminados, logrando destruir Las Torres Gemelas, símbolo del poder financiero de EE:UU y un ala del Pentágono. De ahí en adelante todo cambió para gran parte de la humanidad. A diez años de estos hechos la gran potencia mundial va en caída libre con todos las consecuencias que trae consigo esta situación para toda la humanidad.

La crisis financiera que vive EE.UU. que hasta hace algunos años, figuraba como la gran potencia mundial que regía los destinos del mundo, ha sembrado el pánico en la comunidad internacional. La inminente recesión que logró evitar el último acuerdo alcanzado por el presidente Barac Obama en el Parlamento norteamericano, no ha resuelto los problemas financieros de la gran nación del norte. Todavía nos tiene ad portas de una recesión mundial sin precedentes, aunque esta situación tiene a todos pendientes de su caída, no es lo vital. La necesaria debacle norteamericana, tiene directa relación con el nuevo ordenamiento mundial que requiere el Plan de Dios para la humanidad y, con ello, dar inicio a los cambios necesarios para el comienzo del fin de los tiempos, en donde se hace imprescindible el cambio de la focalización del poder a Europa (El Rey Del Norte), desproteger a Israel, sobre quién recae el precario equilibrio en el medio Oriente y la aparición mesiánica de un nuevo poder político-religioso (Apocalipsis13:1-18) que ocupará los antiguos dominios del sistema surgido en los días de Nabucodonosor, y predestinada bíblicamente su existencia para su última y gran dominación mundial, en los días del tiempo del fin (Daniel 2:40-44)Las razones de esta afirmación tiene que ver en que EE.UU siempre ha aparecido como un mediador a favor de Israel en los conflictos que le atañen, lo que no ha estado exento de críticas, pero este paternalismo político desaparecerá debido al debilitamiento de las influencias políticas, militares y sociales; que hasta hace poco podía ejercer EE.UU. en el mundo a través de Naciones Unidas – por dar sólo un ejemplo- y, lógicamente, el bloque de apoyo que necesitan los palestinos para legitimar sus exigencias de territorio y reconocimiento como nación, será para ellos un objetivo absolutamente alcanzable. Quién crea que ello no es relevante para la paz mundial, no conoce la Palabra de Dios ni cómo se gestan los conflictos en Oriente y cuán preponderantes son para el resto del mundo.

Israel siempre ha sido un motivo de conflicto en el área, ya que siendo una nación muy joven y, hasta ahora, protegida por la nación más poderosa, enfrenta a un conglomerado árabe muy inestable, pero que es dueño de la fuerza energética que mueve al mundo, el petróleo, cuyos ingresos le permite tener acceso a todo lo que puedan requerir para enfrentar un conflicto bélico de consecuencias apocalípticas.

Israel por su parte, ya da muestras de no ceder ni dar concesiones de ningún tipo respecto de su territorio, cada vez, las facciones más extremas al interior de Israel, sueñan con tomar posesión de todo el territorio que históricamente les pertenece y que incluye la Mezquita de Omar, lugar sagrado para el pueblo musulmán, pero en donde estuvo el Templo, el emblema de la cultura judía.

En marzo del 2010, estalló en el medio oriente lo que se ha dado en llamar la Primavera Árabe, el alzamiento popular que comenzó tras el suicidio a lo bonzo de un joven comerciante ambulante de 26 años, en atención a las nulas posibilidades de trabajo y sobrevivencia en Túnez, situación casi generalizada en medio oriente, con muy pocas excepciones, entre las cuales se encuentra Israel, naturalmente.

Al entrar al año 2012, más de 15 naciones se encontraban en conflicto particularmente al norte de África y en el oriente medio. Aunque nadie puede negar la propiedad y justicia de estos levantamientos en atención a las precarias condiciones de vida de la mayoría de estos pueblos, es necesario poder leer más allá de todas estas consideraciones para darnos cuenta como se mueven los peones en este gran tablero de ajedrez que es la sociedad, en vías del cumplimiento de la Palabra de Dios. Para nadie es un misterio que la división del mundo musulmán no es de ninguna manera pacífica y que especialmente en estas naciones gobierna y predomina la rama sunita, que es elementalmente religiosa y Pacifista, lo que resulta ser un espina clavada en el costado de los lideres chiitas, para los cuales es cada día más apremiante concluir con esta pasividad de la mayoría del mundo árabe para ir tras la desaparición de Israel y la conquista del mundo occidental para su fe.

La mayoría del mundo árabe son musulmanes sunitas: en Siria, sin embargo, la minoría alauita un movimiento pro chiita) gobierna aun cuando la mayoría es sunita. En Bahréin, que tiene una mayoría chiita, el gobierno esta en manos de los sunitas. En Irak la minoría sunita mantuvo las riendas del poder hasta el derrocamiento de Saddam Hussein. Esta minoría ahora no esta dispuesta a aceptar el control de la mayoría chiita, a pesar de las elecciones que han habido. En el Norte de África al menos un tercio de la población son pueblos bereberes que no tienen parte en la gobernación y a los que se les niegan todos los derechos. El conflicto entre la mayoría y las minorías sobre una base nacional, étnica o religiosa es una característica de todos los estados árabes.

Sin duda aquí está el enlace para comprender la totalidad del capítulo 11 de Daniel; en el capítulo11:1-39, se describen las confrontaciones bélicas y políticas del Rey del Norte (rama de los Seleucidas, el remanente del Imperio Griego; asentado eventualmente en Siria) y el Rey De Sur (La rama de los Tolomeos, asentados al norte de África; eventualmente en Egipto) Sin embargo, a partir del versículo 40 habla del accionar de estos pueblos “Al cabo del Tiempo”, es decir, en los tiempos del fin, lo que nos indica que debemos investigar como será posible que estos poderes o sistemas podamos identificarlos en la actualidad y como se proyectarían al tiempo del fin; entendiendo que hace largos siglos que de los Seleucidas y los Tolomeos se perdió su huella en el tiempo, desapareciendo de la sociedad.

Como todos sabemos y estaba dispuesto en las Escrituras, después del Imperio Griego ascendería al gobierno mundial una cuarta potencia cuya identidad sería posible solo al identificarla con los que acabarían con el Imperio de los Griegos y en este caso, la historia nos señala con claridad que el fin absoluto de estos en el año 168 A.C a manos del Imperio Romano, de manera que el Reino del Norte finalmente es absorbido físicamente por el Imperio Romano, volviendo de este modo el gobierno de estos a sus lugares de origen, pues en los tiempos que nació el Imperio Griego su asiento era Europa.

Del Reino del Sur no surgen mayores noticias como potencia hasta el siglo VII de nuestra era, cuando en la península arábiga convertida en una ruta comercial que bordeaba el Mar Rojo hasta el Mar Mediterráneo en la que se podían distinguir dos ciudades importantes, La Meca y Medina. Aquí surgió el primer elemento socialmente aglutinante que dio vida a un poder que dominaría gran parte del medio oriente y el Norte de África: El Islam, en los territorios que un día, dominó el Rey del Sur, sin embargo, el 15 de marzo del 632, aquejado de fiebres y fuertes dolores de cabeza muere Mahoma en Medina, la ciudad que le brindara la mayor victoria bélica tras su conquista en el año 630; en ese momento, su suegro y amigo, Abu Bakr, sucedería al profeta en el califato. A partir de este hecho, el Islam, la religión de los musulmanes fundada por Mahoma en el siglo VII, se divide en dos ramas principales: los sunitas u ortodoxos, seguidores de los primeros califas sucesores de Mahoma, y los chiitas, seguidores de Alí, el yerno de Mahoma. Al representar los sunitas casi el noventa por ciento de la población islamita de 1.200 millones de fieles, con una de una posición menos radical y tolerantes que Los chiitas, que representan solo el diez porciento de la población musulmana. Este último levantamiento social deja abierta la posibilidad que la facción chiita se haga del poder en estos países en crisis y de este modo, la actitud de los grupos terroristas islámicos se haga más agresiva principalmente en sus pretensiones de eliminar a Israel.

De este modo el escenario mundial en la perspectiva de la profecía revelada por nuestro Señor Jesucristo en el discurso profético de Mateo 24 y corroborado en los capítulos 5 y 6 de Apocalipsis se vislumbra de la siguiente manera:

La primera señal dada por nuestro Señor en le capítulo 24 de Mateo, profetiza acerca de La Proliferación Del Cristianismo Falso, señal que en el capítulo 6 de Apocalipsis, se relaciona con La Aparición Del Caballo Blanco. Nadie puede negar la diversificación del cristianismo moderno de las raíces tradicionales del protestantismo, como pentecostales, bautistas, presbiterianos, a una serie de subgrupos, más motivados por la avaricia que establecer la Verdad. La segunda señal habla de Guerras, Rumores De Guerra-el Caballo Bermejo- diferentes levantamientos de naciones y Etnias que a partir de Diciembre del año 1991 se comenzaron a suceder. Pues es propio que en la medida que la humanidad se separa de Dios el espíritu del mal actúa con más libertad sembrando la confusión. Es propio entonces, que habiendo Guerras haya Hambre –el Caballo Negro-que es la tercera señal del Sermón Profético. Ahora bien, sabido es que gran parte de la humanidad hoy está sumida en la pobreza y la extrema pobreza, no es de comparar con lo que pasa en algunos países como Haití, por ejemplo, o en África donde cercano a un millón de niños muere anualmente por esta causa. Otra consecuencia propia de estas circunstancias a la que el mundo converge paulatinamente es la cuarta señal entregada por nuestro Señor y que tiene que ver, con Las Pestilencias, representada en el Apocalipsis como El Caballo Amarillo. Cada nuevo año, nuevas cepas de enfermedades desconocidas, aparecen en el medio ambiente, y los estudios científicos delatan la mano del hombre tras ellas,; otra señal importante que nos ubica en el tiempo profético que estamos viviendo tiene que ver con los grandes terremotos que a partir del 26 de Diciembre del año 2004 se comienzan a manifestar de forma extraordinaria con el desastre de Indonesia, Sumatra y las islas del Océano Índico. Según estadísticas de la ONU, casi 800.000 personas han muerto en la última década a causa de estos desastres de la naturaleza.
Es claro que estas señales están en pleno desarrollo, y tal como lo señala Mateo 24.8, son solo Principio De Dolores, es decir, el comienzo de La Gran Tribulación.

La siguiente señal se puede leer en los versículos 10-12 de Mateo 24, que tiene que ver con la persecución al Pueblo de Dios del cual somos parte, y corroborado con la descripción del Quinto Sello, en Apocalipsis 6. En los últimos días se extremado la posibilidad de una confrontación bélica entre Israel e Irán que junto a Sudán, hoy son los únicos países Islamitas donde gobiernan la facción Chiita. Al Norte saliendo del Medio Oriente, la Unión Europea ya constituida y albergando entre sus miembros el pequeño pero poderoso Estado Vaticano, que goza de un status especial entre todos los países miembros de la ONU. Al extremo Oriente preparándose las elecciones en Rusia donde presumiblemente sea elegido el primer ministro Vladimir Putin sea elegido y logre su gran sueño la Comunidad económica del Este que Junto a China y Japón, conformarían otro gran centro de poder; justamente de la parte donde el Apocalipsis señala que saldrá ese gran ejército de 200.000.000. de soldados que bajará por el Éufrates rumbo al valle del Armagedón para cercar la Ciudad Amada . Cuando la gente se pregunta ¿En qué parte de las profecías estamos hoy? La Sagrada Palabra de Dios dice: ¡alzad vuestros ojos y mirad las regiones, porque ya están blancas para la siega!

Uno de los hitos más importantes que marca el inicio de la llamada época moderna, fue la invención de la imprenta, avance tecnológico que permitió dar a conocer a las diferentes sociedades el cúmulo de conocimientos que el Hombre había desarrollado…El primer libro impreso fue la Biblia, el 23 de febrero de 1445 por Gutenberg, siendo una época que pretendía erradicar la influencia de la religión en la cultura, no pudo menos que partir con esta impresión dando con ello un gran reconocimiento a la influencia de este conjunto de libros en la época. Hoy en día ha sido traducida a más de 2300 idiomas y dialectos y es en la actualidad el libro más difundido, sin embargo, ello no ha contribuido a erradicar el mal y el dolor en el género humano, por esta razón cabe preguntarse ¿es realmente la palabra de Dios revelada a la humanidad?

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